Un mundo donde lo bello ha sido sustituido por lo excitante, donde lo bueno ha sido reemplazado por lo necesario y donde lo justo se ha convertido en lo conveniente es un mundo de condenados.
Aprendo a no saber y todo me sorprende. Igual que un
alquimista, intento transformar el miedo en arte. Todos lo hacemos en cada
caricia. La piel que rozas es tu gran obra.