viernes, 6 de enero de 2017

ALGO PELIGROSO




Del mismo modo que las nubes se conocen a sí mismas cuando rompen y se convierten en lluvia, los seres humanos lo hacen cuando transitan de una vida impersonal a la conciencia personal.

Ordeno mi biblioteca y rememoro cada hallazgo, cada nube que se rompió y transformó en río, la claridad sobrecogedora que dejó tras de sí. Afuera, la presión mediática y social tiene la fuerza de una obsesión colectiva: debes hacer esto, mostrarte de esta manera, opinar de aquella forma, vivir, en definitiva, un doloroso fingimiento. 

Hay poderes velados que hacen cotidiano lo abominable. Ser un ciudadano razonablemente adaptado, tan políticamente correcto como gregario, se ha convertido en algo peligroso. 


Ricardo García Nieto

lunes, 26 de diciembre de 2016

DESEO DE AÑO NUEVO



Los hombres buenos nos ayudan a elevarnos, pero no ascienden por nosotros. La sanación de esta sociedad enferma depende de millones de vuelos ignorados. No se trata de asomarse a una esperanza entre gemidos y llantos, sino de abrazar el destino que nos llama desde lo alto, de vivir desprendiéndonos de una mente impuesta. Que los días que han de venir nos doten de sentido. Que dejen de caer ángeles a nuestra espalda.


Ricardo García Nieto.

domingo, 30 de octubre de 2016

LA HABITACIÓN CERRADA

Hace años, me radiaron un breve cuento. Don Andrés Amorós lo versionó con mucho cariño. Lo encuentro ahora en el baúl de mi ordenador y lo escucho con cierta melancolía. Tal vez sea el momento de compartirlo.

http://www.ivoox.com/habitacion-cerrada-audios-mp3_rf_13538390_1.html?autoplay=true


jueves, 1 de septiembre de 2016

EL ÁRBOL


 

Llega un momento en la vida en el que, como si de una película se tratase, recordamos las estupideces con las que hemos creado alarma y preocupación. O las injusticias que hemos perpetrado. Es una etapa que demanda misericordia para con nosotros mismos y aceptación de nuestra oscuridad. En otras ocasiones, he hablado del proceso de auto-construcción personal, que exige una demolición de cuanto hemos sido. Así lo señalaba, acertadamente, Jung, y así hemos de padecerlo. No es necesario morirse para ver el largo tren de nuestros errores. Desdichados aquellos que precisan de la muerte para darse cuenta de sus desaciertos.
Alguna vez, todos habremos de pararnos y aprender de la engañosa quietud de los árboles, cuyo camino es vertical: crecer hacia arriba y hacia abajo.
Las hojas que ascienden hacia el cielo están ligadas a las raíces que descienden a la más densa oscuridad.

Ricardo García Nieto.

lunes, 1 de agosto de 2016

TAN DIVERTIDO COMO DOLOROSO


El mundo se ha vuelto tan divertido como doloroso. Los idiotas felices de los anuncios nos tienden una trampa cada día. Salen de nuestro televisor con la soltura de los fantasmas al atravesar las paredes, pero ellos nos atraviesan la conciencia. El hombre tiene un pie en el fango de la seducción y otro en el cepo de su poder adquisitivo.
Hoy día el bien se parece demasiado al mal.  Engullimos catástrofes y crímenes: los que nos sirven en la mesa de la realidad y los que buscamos en la butaca de la evasión. Demasiados muertos por minuto.
Lo terrible se ha vuelto tan cotidiano que lo emulamos en nuestros pocos metros de intimidad.
Crecemos económicamente sin límites en un planeta que sí los tiene. Depredamos. Compramos lo que en el tercer mundo mata a los que nunca tendrán nombre. Hacemos los deberes para vivir como esclavos y al mismo tiempo tener la cara y las manos manchadas de sangre.
El bien común aparece en los teatros de la política como la ornamentación que embellece la podredumbre: ¡Escuchad, cadáveres del voto, escuchad la música! Los actores salen a escena y se regocijan en nuestra fascinación.
Nadie nos asiste: lo hemos perdido.
Navegamos por el espectáculo del caos, esa función tan divertida como dolorosa.


Ricardo García Nieto.