martes, 4 de agosto de 2015

EL AVANCE



Un oficial alemán declaró durante la batalla de Stalingrado: el avance se mide en cadáveres y no en metros.
Creo que lo mismo puede decirse de los derechos humanos: su avance se mide en muertos.
Quienes mueven los hilos en el siglo XXI están consiguiendo lo más inverosímil: que sea el ser humano el que –allá donde los haya- se despoje de sus propios derechos.  Y que lo haga complacida y democráticamente. Los ejemplos sobran y las almas duermen.


Ricardo García Nieto.